Con frecuencia vemos cómo la nanotecnología, definida por la RAE como: “Tecnología de los materiales y de las estructuras en la que el orden de magnitud se mide en nanómetros, con aplicación a la física, la química y la biología”, tiene mucho más protagonismo en los avances médicos.

Medios de todo el mundo han reportado cómo la nanotecnología ayuda a curar y prevenir el cáncer, crear córneas artificiales, robots cirujanos, mejorar los tejidos humanos, operar a las personas sin necesidad de abrir sus cuerpos, entre múltiples funcionalidades que se irán logrando con el paso del tiempo.

En un artículo publicado por Tendencias 21 el 20 de enero de este mismo año, titulado como “la nanotecnología consigue reducir tumores”, nos habla de cómo el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) adelantan sus nuevas líneas de investigación para curar el cáncer de colon, el infarto de miocardio o la leucemia por medio de la nanotecnología.

Domingo Barber, Jefe del Grupo de Investigación de Nanotecnología del centro explica: “Las investigaciones que se están adelantando en nanotecnología permitirán al paciente mejorar su salud y agilizar su recuperación. Esta técnica es idónea para la liberación de la medicación sólo en el tumor, sin tener efectos secundarios como los tiene la quimioterapia, que afecta a las demás células”.

¿Resulta increíble verdad?, pero es casi que imposible que los avances médicos no lo hagan de la mano de la nanotecnología, ¿qué te parece tener una malla quirúrgica hecha con nano fibras para hernias, que prevengan la generación de bacterias, promuevan la regeneración celular, parches cardiacos o curación de heridas para diabéticos?

Pero si esto te sigue asombrando, ¿qué te parece un chip que recorre el flujo sanguíneo para advertir de un infarto? O una ¿impresora 3D que realiza órganos para trasplantarlos? ¡Maravilloso!

Recientemente a principios de febrero de este año la consultora MarketsandMarkets estimó que 8.9 millones de dólares será el valor del mercado de la nanotecnología en la salud para el 2019.

Y ¿ahora qué sigue?

El futuro parece estar lleno de soluciones para las personas ciegas, con problemas cardiacos y digestivos, temerosos de las agujas, adictos al cigarrillo, entre otros.

¿Te imaginas que te puedan poner una vacuna sin necesidad de chuzarte? Investigadores de la Universidad de Boston adelantan investigaciones para reemplazar las agujas por películas revestidas de aluminio que se adhieren a la piel, que hacen una leve descarga eléctrica que envía partículas al cuerpo.

Pero lo interior solo es un pequeño avance al lado de las cápsulas para colonoscopias con cámaras webs que piensan los científicos para dentro de unos años.
¿Qué quisieras tú?